Mientras tanto, todavía en su casa, Laura se estaba rizando el pelo con el difusor y debatiendo en su cabeza si se ponía plano o tacón, si se maquillaba o iba al natural, mientra también pensaba : "pero para que me arreglo, si solo es Adri. Llevamos 12 años siendo amigos y ya hay confianza. Además, mi novio murió hace solo unos días y no estoy todavía preparada para empezar una nueva vida." Aún así se maquilló e iba espectacular, con la raya pintada en azul y un rimel que le hacía las pestañas largas, pero sin llegar a parecer postizas. Llevaba el colorete justo para darle un tono más interesante y un escote tampoco muy provocador. Al fin decidió ir plana, pero aún así estaba radiante. Su camiseta blanca con rayas doradas horizontales y sus vaqueros cortos amarillos que le quedaban como anillo al dedo.
- ¡ Adri ! - se oyó a lo lejos de la marquesina de la parada de autobús mientras a él se le iluminaban los ojos al ver lo guapa que iba la que deseaba que fuese más que su amiga.
- Princesa - le dijo mientras le daba dos besos en sus ligeramente sonrosadas mejillas. Ella también empezó a pensar en que quizás Adri fuese algún día algo más para ella. Al fin y al cabo él era muy guapo, era lo que cualquier chica deseaba. Tenía diecisiete años y era castaño con reflejos rubios y unos grandes ojos verdes.
Cogieron el autobús de las seis, que les dejaba al lado de la puerta del Retiro.
- Te echo una carrera hasta las barcas. - dijo Laura mientras salía corriendo.
- Te voy a ganar, princesa. Que yo llevo playeras y tu manoletinas. - dijo Adri, mientras mordía el polvo que dejaba Laura al correr tan deprisa como ella podía.
Al final, ganó Laura. Quizás por méritos propios o por culpa de Adri que se dejó ganar. Eso nadie lo sabía menos Adri, que no pensaba decir nada. Cogieron una barca, que pagó Adri y estuvieron allí hablando y hablando.
-Joder, estoy muy triste por lo de Jorge. Me dejó así, sin más. Sola, sin nadie que me quisiese.-Eso es mentira, tú sabes que yo te quiero como el que más princesa.
-Ya, pero tú me quieres como amigo, no como yo necesito que alguien me quiera ahora.
-¿ Y a ti quién te ha dicho que yo solo te quiero como amigo ?
-Entonces...tú...yo...esto...me amas ?
-Con todo mi corazón, pero por favor, déjate querer un poco, princesa. Sobretodo si es por mí.
Y Adri hizo lo que llevaba tanto tiempo deseando hacer, la besó con todas sus ganas, y ella tampoco hizo nada por evitarlo. Simplemente se sentía agusto.
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